Impacto de las nuevas tecnologías en la escritura

 

Se habla y se discute mucho sobre el impacto de las nuevas tecnologías en los modelos de negocio del sector editorial, pero no se nos puede olvidar que la tecnología también está modificando en parte su esencia: el proceso de creación de una obra.

Las nuevas tecnologías están también transformando la forma en que contamos historias, la forma en que escribimos, del mismo modo en que lo hicieron otros avances tecnológicos como la máquina de escribir.

Un artículo del New York Times recoge varios testimonios de algunos autores sobre cómo está influyendo Internet y la tecnología en su forma de escribir historias.

Esta transformación no sucede sólo a nivel formal, sino también a nivel contextual a la hora de exponer la trama. Nos recuerda Margaret Atwood cómo hoy no se podrían escribir muchas de las famosas tramas de, por ejemplo, Sherlock Holmes o Edgar Allan Poe sencillamente porque con los teléfonos inteligentes ya no habría necesidad de investigar o seguir pistas, todos los datos estarían en un móvil, como también sugieren Marisa Pearl o Rainbow Rowell.

En general, tal y como afirma Charles Yu, existe una nueva gramática visual y conceptual. Nuestra concepción del mundo, lo queramos o no, es diferente a la de nuestros antepasados, y la tecnología tiene que ver mucho con ello.

Pearl insiste también en cómo Internet está condicionando la manera de decidir, buscar, comunicarnos, por lo que es lógica su influencia en la forma en que se cuentan las historias.

Por el contrario, Ben Wiseman considera que las realidades fundamentales de nuestro mundo no cambian y que las tecnologías modernas, tan afines al ruido, ayudan a enterrar aún más las realidades que el autor tiene que sacar a la luz.

No obstante, Tom McCarthy señala el trasfondo que hay en muchas obras en el cual la tecnología del momento llega a tener un papel alegórico, como el teléfono en Kafka o los complejos modos de comunicarse que se describen en el “Agamenón”, de Esquilo.

Frederick Forsyth también señala cómo muchas de sus primeras obras no habrían podido escribirse hoy, donde los espías pueden encontrar documentos secretos sin salir de casa. Sin embargo, hay cosas que no cambian como el amor, el odio, la codicia, la debilidad, el coraje o la cobardía.

Lee Child considera que el trabajo del escritor ha cambiado radicalmente con las nuevas tecnologías, pero tampoco cree que lo haya hecho a la hora de estructurar y crear sus novelas.

Desde un punto de vista forma, para aquellos que escriben pensando en el medio o en el soporte, es evidente que la tecnología sí influye en su escritura.

Pueden ser periodistas pensando en la lectura en teléfonos móviles, o los que escriben pensando en el formato multimedia tipo Atavist y en su soporte, las tabletas. Son escritores para quienes este tipo de formato ha enriquecido su forma de contar historias.

Quizá sean formas narrativas que aún requieran más tiempo para que un mayor número de lectores se sientan cada vez más cómodos con ellas.

¿Y a vosotros, están influyendo de alguna forma las nuevas tecnologías en la forma en que escribís vuestros textos?

Fuente: Dosdoce.com

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