Lo digital revoluciona la lectura

Cada vez se ven más ebooks y tablets en nuestro entorno: en el autobús, en el parque, en la playa, en casa… El libro electrónico ha llegado para quedarse y muchos usuarios ya combinan la lectura tradicional con la digital, e incluso algunos ya se han pasado a este último formato. Ya sea utilizando un e-reader, dispositivo con tinta electrónica para favorecer la lectura, o una tablet, estos dispositivos móviles llevan grandes bibliotecas a cualquier lugar y, gracias a nuevas tecnologías, caminan hacia libros más interactivos y a la lectura compartida con otras personas.

Javier Celaya, socio-fundador de Dosdoce.com, observatorio que analiza las nuevas tecnologías en el sector cultural, señala que “ha cambiado dónde leemos, más que lo que leemos. Lo que estamos haciendo en esta primera fase de transformación es llevar a la pantalla los libros, las novelas que leíamos antes. Siguen siendo libros donde pasamos páginas y leemos de una manera lineal. Es texto, pero lo que se avecina son nuevas formas de contar historias”.

Es el camino de un libro enriquecido, una nueva opción que va dando sus primeros pasos. “Los libros no solo van a ser texto, sino también vídeo, imágenes interactivas, juegos… Mucha gente dice que eso no es un libro, sino un videojuego o una app. Lo que siempre digo es que, para mí, son historias del siglo XXI contadas para los lectores del sigloXXI, para ser consumidas, leídas, en las pantallas del siglo XXI”.

(Descargar entrevista completa, publicada en Diario de Navarra el pasado 3 de febrero de 2014).

Fuente: dosdoce.com

 

Anuncios

¿Sobrevivirá la nota al pie en el ebook?

 

tt_notas_al_pie_ebooks

El escritor Scott Berkun, ha publicado en su página web un artículo sobre la posible desaparición paulatina de las notas al pie con el avance de los libros electrónicos. Aunque empresas desarrolladoras de contenido digital dan plena libertad a las editoriales sobre la disposición de estas notas, muchas son las que acaban al final del libro y pocas son las que se leen.

Berkun recoge un fragmento de un artículo de Alexandra Horowitz publicado en el New York Times en el que asegura que las notas al pie están condenadas a su desaparición: “El libro electrónico no ha matado al libro en papel, pero si que ha acabado con la página”. En una conversación que mantuvo con un portavoz de Kindle, éste aseguró que son las editoriales las que tienen la última palabra en lo referente a la distribución de las notas al pie. Pero en la mayoría de los casos –advierte– se ven relegadas a ser hípervinculadas a las notas finales, o peor aún, a aparecer directamente al final del ebook, lo que supone que el lector tiene que desplazarse hasta ellas para poder acceder a su lectura.

Cuando se cambia el medio se cambia el contenido –asegura Berkun. No es lo mismo ver una película en un cine que en el televisor. Los escritores de la vieja escuela –añade– incluyen notas al pie y asumen que deben aparecer ahí. Si se mueven de su lugar, se está modificando algo importante que guarda una relación directa con la manera en que debe leerse ese texto.

Dispositivos como iPad o Kindle pueden apoyar la aparición de las notas al pie, pero existe poca presión para que esto se mantenga. Por lo tanto, este escritor está convencido de que poco a poco esta fuente de información que son las notas al pie, irán desapareciendo, porque aunque estén hípervinculadas al final del texto, no será lo mismo.

Fuente: lecturalab.org

 

Ventajas de EPUB 3. Uso de HTML 5

EPUB3 y HTML5 hoy se han convertido en una parte integral del paisaje de la publicación electrónica. Ambos son excelentes ejemplos de estándares de tecnología / industria que han evolucionado con el tiempo y convergentes para lograr un gran cambio en la publicación digital. EPUB y HTML comenzó como estándares independientes dirigidas a fundamentalmente diferentes aplicaciones de usuario final. Pero las exigencias de los usuarios finales sobre cómo acceder y consumir contenidos han cambiado por completo la dinámica de la industria de la edición digital. La relación entre EPUB3 y HTML5 es tan fuerte que sería apropiado decir que el estándar EPUB3 basa en gran medida en el estándar HTML5. El estándar EPUB3 ha sido publicado por International Digital Publishing Forum (FIAM). HTML5 es un lenguaje de marcas cuyas especificaciones han sido desarrolladas por hipertexto Grupo de Aplicaciones Web Tecnología Trabajo (WHATWG) del World Wide Web Consortium (W3C). El objetivo principal de la especificación EPUB fue definir un formato de intercambio de contenidos para publicaciones digitales basadas en estándares XML y web. El estándar HTML5 subsume las versiones anteriores de HTML, y proporciona un enfoque normalizado para la incorporación de multimedia y contenido gráfico (audio y video) en las aplicaciones web. La especificación EPUB3 abraza HTML5 y CSS3, proporcionando de este modo un servicio para los editores ofrecer contenido multimedia, libros electrónicos interactivos para sus lectores. Si bien las normas EPUB están vinculados más específicamente a la industria editorial, el estándar HTML5 se desarrolla en torno a las necesidades de la industria de la tecnología de la comunicación global de la información y.  Ventajas de EPUB 3 Uso de HTML 5 Además de otras mejoras en comparación con las versiones anteriores, el estándar HTML5 ampliamente incorpora los siguientes nuevos elementos sintácticos:

  1. Audio
  2. Vídeo
  3. Lienzo
  4. Apoyo para la incorporación de gráficos vectoriales escalables (SVG)
  5. El apoyo a la incorporación de MathML (fórmulas matemáticas)
  6. CSS 3 de apoyo

Todas estas mejoras contribuyen de una manera u otra a la estándar EPUB 3 con el fin de ofrecer las siguientes ventajas:

  1. Soporte mejorado para el estilo y el diseño : soporte CSS3 asegura que EPUB3 ahora separa el contenido del mecanismo de presentación. La forma en que se muestra el contenido podría ser gestionado en base a las preferencias del usuario, el tipo de dispositivo que se utilice, o incluso la ubicación geográfica de los usuarios finales.
  2. Soporte de idiomas Global : Una de las mejoras de HTML 5 fue la escritura vertical (que se encuentran típicamente en la edición en lengua japonesa), y la progresión de la columna de derecha a izquierda (que se encuentran típicamente en el mundo editorial en lengua japonesa y árabe). Mediante la incorporación de HTML5, EPUB3 ahora se abre un segmento importante del mercado de la publicación electrónica.
  3. Aumenta el soporte de los medios de comunicación : EPUB3 apoya la inclusión de elementos de audio y video que hacen que el contenido más rico. Soporte mejorado para las superposiciones de los medios de comunicación asegura que no es una publicación de un amplio apoyo más estandarizado para la sincronización entre el texto y la voz de audio a través.

A la fecha de este escrito, los editores digitales se encuentran con la necesidad predominante para EPUB 2 de apoyo, ya que una gran parte de los libros electrónicos que se venden hoy en día son de ficción y de texto títulos centrados en que actualmente no necesitan el nivel de las mejoras prometidas por HTML5. Sin embargo, cuando consideramos el caso de los libros de texto de correo, por ejemplo, es una progresión natural para incluir tareas integrados, modelos 3D y contenidos de los medios para garantizar una experiencia de lectura más rica. Sería, por tanto, apropiado decir que el día no está lejos cuando los usuarios demandarán una experiencia más rica al acceder a contenido, independientemente de la aplicación del usuario final. La importancia de EPUB3 y HTML5 también puede ser visto desde la perspectiva de los beneficios a largo plazo. La Asociación Americana de Editores (AAP) ha anunciado recientemente una iniciativa agresiva para promover el estándar EPUB3 como el formato de distribución global aceptada para los libros electrónicos. Apodado el Proyecto de Implementación EPUB3, su objetivo es avanzar rápidamente en la adopción de EPUB3 por los editores y los minoristas en los próximos seis meses y tienen editores liberan una gran cantidad de títulos en el mercado que utilizan el estándar en el primer trimestre de 2014. La razón simple para esto empuje de AAP es que los lectores inevitablemente van a exigir una mayor interactividad y la riqueza de los contenidos que tengan acceso, si no en el corto plazo, sin duda en el medio y largo plazo.  Aspectos técnicos aparte, la principal ventaja estratégica de adoptar EPUB 3 con HTML 5 para los editores digitales es doble: en un extremo del espectro, que serán relevantes en el mercado, y en el otro extremo del espectro, ellos estarán bien posicionados para hacer frente a las necesidades de una parte significativa del mercado. Equire  es un proveedor global de soluciones de publicación y el contenido de servicio completo. Equire ha ampliado su experiencia en pre-prensa para proporcionar a los editores de todo el mundo eBooks de alta calidad con características mejoradas.

Fuente: ebooktechnologies.com

Las 2 reglas esenciales para la expansión del e-book

20120605-132845.jpg

  1. Ir a donde están los lectores
  2. Ir a donde están los libros electrónicos.

Simples, tanto, que parece absurdo que se tengan que mencionar. Cualquiera creería que así trabajan los editores, pero lo cierto es que al ver cómo se está comportando la industria editorial con los libros electrónicos parece que piensan que el mercado debe funcionar de la misma manera que con los libros impresos.

Estas dos reglas “secretas” fueron mencionadas por Michael Tamblyn, vicepresidente ejecutivo de contenido en Kobo, en una conferencia realizada en Nueva York. Quizá aquello de”secretas” sea la razón por la que los editores no entienden muy bien qué y cómo hacer con el libro electrónico para lograr que este llegue a más y más lectores en todo el mundo.

La importancia de las palabras de Michael Tamblly radican en que Kobo, empresa con base en Toronto, Canadá, que se ha caracterizado por ofrecer los libros a precios más accesibles que los que encontramos con otros distribuidores como es el caso de Amazon o Barnes & Noble, pero además, y aquí es donde predican su primer regla secreta con el ejemplo, han hecho posible que un libro pueda ser descargado en cualquier país. Amazon aún no logra esto y existen libros imposibles de adquirir por la sencilla razón de que no están disponibles para Latin Am. & Caribbean, o cualquiera de las otras regiones.

20120605-133701.jpg

Por cierto, que Kobo abrió sus puertas virtuales en 2010 y a la fecha tienen sucursales en Alemania, Francia y Holanda y, aunque no pueda ir al mismo ritmo de los grandes distribuidores como Amazon, el crecimiento de sus ventas no se ha detenido desde su inicio. Al principio todos los libros estaban disponibles sólo en inglés, aunque poco a poco han ampliado su oferta a otros idiomas y aunque en español sigue siendo muy baja, para el lector ya es posible adquirir algunos libros sin importar en qué país se encuentre. Además, al igual que las grandes empresas actuales, hoy en día Kobo permite al lector leer no sólo en el país que esté, sino en donde este, es decir, puede leer en su computadora, en su Kobo Reader, en su aplicación para iPad o cualquier otro dispositivo móvil. Creo que les han quedado muy claras sus dos reglas secretas.

¿Son atinadas o no estas dos reglas básicas? Editoriales como Alfaguara, por poner uno de tantos ejemplos, no puede pensar en expandir su mercado de libro electrónico si sólo permiten la distribución de los contenidos en España, mientras que el lector en México o Argentina no puede adquirirlos y se tiene que conformar con el impreso. Como lo dice Tambly, hay que ir a donde está el lector y si este está en Timbuctú debe tener la posibilidad de descargar el contenido que desea en su idioma.

 

Fuente: Leerenpantalla.com

Guadalajara 2013 II: El mayor valor de un libro no está en lo que es físicamente

1386453515_553083_1386454345_noticia_normal

Libros. Montañas de libros. Estantes repletos de libros. Pequeños, grandes, delgados, de bolsillo, de pasta dura, de colección. La Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la más grande en castellano, debe de albergar cientos de miles, quizá hasta millones de ellos. Pero es un hecho que desde hace por lo menos 10 años, el libro (y la industria impresa en general) se ha enfrentado a una seria crisis de identidad: ¿Hay futuro para el papel? ¿Estamos destinados a leer en tabletas? ¿Cómo serán las ferias del libro del futuro? ¿Existirán las ferias en sí?

La edición de este año de la Feria del Libro, que concluye este domingo, ha incluido por primera vez un pabellón dedicado al libro electrónico. Algunos de los expositores ofrecen títulos hasta un 70% por debajo de su valor en papel. Pero, contrario a la creencia, un libro electrónico no “debe” forzosamente ser más barato que su equivalente en papel. Al menos así opina Ian McCullough, experto en consumo de medios electrónicos. “El coste es irrelevante. El mayor valor de un libro no está en lo que es físicamente, sino en el contenido: el trabajo de editores, escritores, promotores, etcétera”.

Además, la capacidad de la plataforma convierte al libro en un objeto con muchas mayores posibilidades. Robot Media es una editorial con sede en Barcelona que produce libros electrónicos infantiles. Su director, Hermes Piqué, opina que el ebook está en fase experimentación, en especial en su campo. “Todavia seguimos pasando página en muchos dispositivos, cuando el concepto de página no hace más que restringir el lienzo infinito que ofrece el digital. Además, hablar del libro digital es también restrictivo. La palabra describe al continente y no al contenido. Nuestros “libros” tienen animación, ¿son películas?; narración, ¿es audio?; interactividad, ¿son juegos?, y por supuesto: texto. Es muy divertido cuando los abogados intentan describir el libro digital en un contrato editorial”.

El lector cambia, pero no dejará de existir. Brian Wong, el joven fundador de la plataforma Kiip -que utiliza un sistema de recompensas a través de juegos electrónicos para usos comerciales-, opina que el libro y la industria del papel en general seguirán existiendo pese a los cambios. “La necesidad de informarse no desaparecerá de la noche a la mañana. Los contenidos se especializan, eso sí. La gente es mucho más específica para el consumo editorial. Pero el interés no se va a extinguir”. 

Continuar leyendo

Actitudes de los consumidores hacia la lectura de libros electrónicos (BSIG)

11044945564_aeeb61e9a4_m

 

Acaba de aparecer el cuarto Informe elaborado por Nielsen Research para BSIG, la principal asociación comercial de la industria del libro para la política, las normas y la investigación en Estados Unidos; el informe revela un consenso emergente en torno a los libros electrónicos y la maduración de patrones de consumo, con implicaciones importantes para la editores comerciales, creadores de contenidos y distribuidores. El informe analiza las implicaciones para el futuro y las tendencias de compra de libros. Se profundiza en las categorías y géneros más y menos preferidos en formato e-book por parte de los consumidores, los factores de fijación de precios, actitudes de los consumidores sobre los nuevos formatos, dónde los compran, el impacto, las tendencias, compra de dispositivos, compra y venta al por menor, y cómo los lectores interactuan con el contenido en los dispositivos móviles. En el momento actual los editores deben entender cómo las nuevas tecnologías están cambiando el mercado y conocer las oportunidades que surgirán como resultado de esta transición.

A lo largo de los cuatro volúmenes anuales (Volumen Uno: 2010, Volumen Dos: 2011, Volumen Tres: 2012, y Volumen Cuatro: 2013), se ha preguntado a miles de consumidores de libros electrónicos cuestiones tales como: ¿Cuándo fue la primera vez que comenzó a adquirir libros electrónicos?, ¿Dónde suele adquirir los libros electrónicos?, ¿Qué género(s) es más probable que lea en electrónico en lugar de en un libro impreso?, ¿Qué dispositivo es el que utiliza con más frecuencia para leer e-books?, ¿Qué probabilidad tiene de comprar un lector electrónico o tableta multifunción, ya sea para sí mismo o para regalar dentro de los próximos 2 meses, y otras cuestiones relativas al uso y consumo de libros digitales.

Entre las conclusiones se extraen algunos aspectos a destacar:

  • Poco más de la mitad de los encuestados pagaría más por un libro electrónico.
  • Los consumidores están muy interesados en disponer de las versiones digitales de un libro de impreso  y, hasta el 48% de los encuestados estarían dispuestos a pagar más por disponer de la compra conjunta de ambos (electrónico + digital).
  • Los consumidores están muy interesados en disponer de las versiones digitales de un libro de impreso  y, hasta el 48% de los encuestados estarían dispuestos a pagar más por disponer de la compra conjunta de ambos.
  • Los consumidores no distinguen entre los libros electrónicos publicados por las casas tradicionales y los publicados de forma independiente en autopublicación al tomar la decisiones de compra.
  • En la categoría de ficción para adultos, los libros electrónicos se han convertido en el formato de comunicación más popular, vendiendo más que los libros de tapa dura o que los libros de bolsillo.
  • Los lectores prefieren los libros electrónicos a los libros impresos en 10 de las 14 áreas temáticas establecidas, incluyendo todos los géneros de ficción. El eBook es preferido para los libros de no-ficción como los libros de negocios, finanzas, historia, política, y ciencias sociales; mientras que el formato impreso lo es para géneros tales como guías, manuales, libros de viajes, cómics, novelas gráficas y libros de cocina.
  • Hay un aumento en el número de personas que compran ambas versiones impresas y digitales de un libro de forma conjunta y un lento declive en el número de personas que compran exclusivamente el  formato electrónico.

El mercado del ebook en EE.UU. parece ser bastante estable, Amazon tienen una cuota de mercado de los dos tercios (67%) Nook (Barnes & Noble), el 12% e iBooks de Apple, el 8%. El 13% restante se calcula que se reparte entre entre Kobo (generalmente se estima en un 5% o menos) Google, Sony y los editores de venta directa.

El informe dice que los libros electrónicos son actualmente un medio más de consumo de contenidos y ofrecen a los consumidores una amplia gama de opciones de lectura, añade que el crecimiento se ha desacelerado y los ebooks ahora representan alrededor del 30% de los libros vendidos.

Después de cuatro años de encuestas se muestra claramente que el consumo de libros electrónicos ha llegado a los lectores convencionales y se ha expandido mucho más allá de primeros  adoptantes que era ‘lectores de alto poder adquisitivo”, pero también se pone de manifiesto que los libros impresos siguen siendo un formato popular para muchos consumidores, especialmente en ciertas categorías. Por lo cual se percibe la probabilidad de una futura nivel de crecimiento, en parte por la mejora de la percepción que tienen sobre el valor de los libros electrónicos aquellos usuarios menos comprometidos con la lectura.

 

Fuente: Universoabierto.com

Amazon dice que “los libros electrónicos no son libros sino servicios”

 

amazon_628x250

El crecimiento de Amazon España, que inauguró operaciones en Madrid hace apenas un año y medio, no tiene precedentes en Europa. Cuenta con 600 trabajadores y 32 millones de productos físicos en su almacén de 32.000 metros cuadrados. La facturación es, sin duda, millonaria. En su día de mayor actividad, el 26 de diciembre de 2012, la compañía envió 43.000 productos por hora. Y espera registrar este año un crecimiento exponencial. El centro logístico de San Fernando de Henares (Madrid) no descansa las 24 horas. Pero todo el despliegue de buenos resultados prácticamente no se traduce en impuestos en España.

El director de la filial española reconoce que Amazon tributa poco en el país. “Declaramos en España el IVA de los libros físicos, pero el de los digitales lo pagamos en Luxemburgo. No consideramos que los libros electrónicos sean libros sino servicios”, explica el director de Amazon.es, François Nuyts, a Economía Digital. 

Del 21% al 3%

El libro electrónico tributa en España al 21%, a diferencia de Luxemburgosi,  (sede europea de Amazon) donde se ubica en el 3%. Al ser considerado un servicio, el libro electrónico paga impuestos en el país donde se emite. Amazon ha decidido que sus descargas en Europa se generen, precisamente, en Luxemburgo. Hasta ahora, la multinacional ha querido mantener en secreto su facturación en España.

La multinacional ha ejecutado una inversión millonaria en Madrid con una velocidad comparable a la de los trabajadores de sus centros logísticos que sólo disponen de dos segundos para detectar si un producto tiene algún defecto. La rapidez está presente en todos los procesos. Un programa informático decide, en un segundo, qué empresa de envíos llevará el paquete más rápido y a menor coste: Seur, Correos, UBS o MRW.

“No ganamos tanto dinero”

Toda esta inversión tecnológica y de infraestructura, que la compañía tampoco quiere cuantificar, le ha permitido, hasta ahora, no registrar beneficios. “No ganamos tanto dinero porque invertimos mucho en el centro logístico”, explica el director de Amazon.es. El año pasado la empresa declaró unas pérdidas de 54.000 euros por sus operaciones en España.

Pero el idilio fiscal de Amazon.es tiene sus días contados. La situación impositiva cambiará para todas las empresas que se han instalado en Luxemburgo y Francia aprovechando las ventajas que ofrecen ambos territorios a los libros electrónicos. A partir de 2015, por orden de la Unión Europea, deberán facturarlos en el país del comprador y con el impuesto que corresponda.

Fuente: Economiadigital.es

El reto de las publicaciones digitales para el editor actual

libro_electronico_portada_getty_0

La popularización y bajo coste de distribución de las ediciones digitales, añadidos a las reducciones de presupuestos de todas las organizaciones consecuencia de la larga crisis, hacen que cada día veamos cómo pequeñas publicaciones con muchos años de historia dejan de imprimirse para pasar a distribuirse como PDFs que se leen en viewers específicos accesibles a través de una página web. Esta tendencia, que empezó afectando a las publicaciones profesionales y corporativas, se ha acelerado afectando ya a las revistas de consumo (casos del US News&World Report, Newsweek…). En la medida en que las tabletas se van haciendo más y más populares, se extiende aún más el uso de las mismas y nos acostumbremos a usarlas como forma preferida de consumir contenidos. Hay que recordar que hace solo tres años que apareció el primer iPad (marzo de 2010 en Estados Unidos) y desde entonces las ventas de estos dispositivos están creciendo de forma exponencial: 18 millones el primer año, 68,7 millones en 2011, 128 millones el año pasado y una expectativa de 172 millones para 2013 (datos de IDC). En este entorno, cada vez son más los editores que, preocupados por el futuro se plantean cuánto tiempo van a poder seguir manteniendo su actual modelo de negocio y más importante, qué deben de hacer para adaptarse. Para ello es imprescindible preguntarse qué ventajas y oportunidades abre este mundo a cada editor y cómo posicionarse para aprovecharlas y salir reforzado de esta coyuntura en la que la crisis económica unida al cambio de hábitos de consumo nos está llevando. Si esta lenta, pero imparable, disminución de la comunicación en papel la analizamos con esta perspectiva, dejaremos de verla como una amenaza y podremos empezar a verla como una transformación que ofrece nuevas oportunidades al terminar con las limitaciones de producción y distribución que las ediciones impresas imponían. Estas nuevas posibilidades vienen de nuevas facilidades para:

Crear más contenido. El dejar de imprimir y distribuir material impreso nos ofrece la posibilidad de liberar una importante cantidad de recursos que podemos emplear en la generación de más contenido que además ya no estará limitado por las restricciones del papel. Esto nos permite: – Personalizar el contenido tanto como queramos: en este nuevo medio los costes de producción, empaquetado y distribución son independientes de la cantidad distribuida. Esto hace que la personalización del contenido sea mucho más asumible y sea factible crear páginas (o paquetes de contenido, más propiamente) tan diversos como se quiera y que en función de las preferencias/segmentación del consumidor sean incluidos o no en una edición personalizada para cada usuario. – Actualizar el contenido entre ediciones: además de personalizar los contenidos creando tantas ediciones como se quiera, la distribución digital nos permite actualizarlos continuamente. Así podremos tener secciones más estáticas o intemporales que se mantienen invariables durante todo el periodo de vigencia de la edición, y secciones permanentemente actualizadas cada vez que estamos conectados.

Continuar leyendo

CALIDAD Y PRECIO EN LOS LIBROS ELECTRÓNICOS (II)

Existe una creencia generalizada en el hecho de que Internet garantiza la venta masiva, mundial y sostenida en el tiempo de cualquier título que pongamos a la venta. Cualquiera que se haya dedicado un tiempo al negocio editorial puede atestiguar que eso es tan absurdo como estúpido; en la red no todo es gratuito ni se puede comercializar con éxito por el mero hecho de existir. Como bien apunta Nuria Rita Sebastián (de Ediciones @concarrito) en una entrada de su blog:

… me pregunto si todos estos «expertos» en internet se han parado a pensar que internet no es gratis […], que mi tiempo no es gratis (vale, en la promoción y distribución me ahorro el papel de enviar cartas y los sellos y el papel de imprimir carteles, pero tengo que dedicar mi tiempo a promocionar mis libros en otros canales, porque las cosas no se hacen solas) y además, lo digital no es gratis, porque el formato final que tenga un libro no afecta para nada (el coste de la impresión es mínimo en comparación con otros costes fijos de un libro) en todo el proceso (trabajo, personas, sueldos) por el que un manuscrito salido del ordenador de un autor […] se acaba convirtiendo en un libro.

La leyenda del libro que vendía millones

Detrás de todo libro bien editado (ojo al adjetivo) hay un trabajo: un trabajo necesario, pero casi invisible. Y para costear ese trabajo se espera que el libro venda un cierto número de ejemplares que permitan sufragar gastos y afrontar el siguiente proyecto. Por desgracia, o quizá por suerte, no todos los libros venden miles de ejemplares: hay libros de todo tipo y condición cuya expectativa de venta es reducida, o cuyo ciclo de comercialización no augura beneficios rápidos (el caso del long tail). Para emprender la publicación de todos estos textos hay que asumir ciertos gastos que son ineludibles si se quiere mantener un mínimo de calidad, y por lo tanto ello repercutirá en el precio final.

La falacia de que un libro, por el simple hecho de costar poco, va a proporcionar a un editor beneficios millonarios es tan ramplona como interesada. Ramplona porque cualquiera que conozca, siquiera un poco, el mundo editorial sabrá que las ventas medias de el 70% u 80% de los títulos no alcanzan los 1000 ejemplares; así pues, es lógico establecer unos precios que permitan la actividad editorial sin suponer la quiebra de la empresa. Y es interesada porque esas afirmaciones suelen estar en boca de dos tipos de actor: los autopublicados (a los que les interesa que no haya competencia en cuanto a calidad, puesto que en ese caso se igualan con el producto bien editado) y las empresas que venden libros baratos y soportes para leerlos (ya que hacen negocio de ello, claro está).

Cualquier lector con criterio está dispuesto a pagar un precio razonable por un libro, electrónico o impreso, si la calidad es alta. Y ojo, que digo «razonable»: es obvio que la industria editorial española ha inflado los precios a los que vendía los libros electrónicos, sobre todo teniendo en cuenta que el resultado en muchas ocasiones ha sido, como apuntaba Jaume Balmes en el Congreso de Libro Electrónico de Barbastro, el equivalente a «un Word grapado».

Pero yo quiero que los libros cuesten 1 €

Que hay libros que pueden tener un precio casi testimonial es seguro: autores que se autopublican, saldos, quizá novelas libres de derechos… Existe esa posibilidad y es obvio que en una economía de mercado cualquier editorial tendrá que jugar con esos factores para aumentar sus ventas.

Ahora bien, cada libro es un proyecto único y tiene diferentes necesidades. No es posible, ni justo, ni comprensible pretender que cualquier libro cueste menos de tres o cuatro euros; existe toda una serie de profesionales que velan porque la calidad de los libros sea la máxima posible y eso conlleva un gasto en el pago de sus habilidades. Por utilizar un símil, si quiero tener en mi casa una buena mesa de roble no puedo pretender gastarme 70 u 80 € en la macrotienda más cercana: habré de acudir a un ebanista que pueda proporcionarme ese objeto y, por lo tanto, pagarle en consonancia con sus conocimientos, el trabajo que lleve a cabo y el tiempo que le dedique a su fabricación.

Quizá el problema estriba en que hoy día no valoramos la calidad; en que nos da igual que un libro no esté bien compuesto tipográficamente, o que tenga faltas de ortografía en cada página. Quizá todos esos que claman por la gratuidad o los libros a 1 € no entienden que hay personas que dedican su tiempo y habilidades para que el texto esté editado de la mejor manera posible, y por lo tanto esperan una remuneración acorde con esa dedicación.

Fuente: Cuadratín.es

El juez da la razón a Google Books

Google-book-store-logo

 

Más de ocho años después de que el Gremio de Autores estadounidense emprendiese un litigio en su contra por violación de copyright, Google ha conseguido convencer a Denny Chin, un juez de Nueva York, de que el uso que su plataforma Google Books realiza de los libros que comparte es lícito y, además, beneficia a la sociedad.

En concreto, el tribunal de distrito estadounidense ha dictaminado que la reproducción que Google realiza de dichas obras es legítima, porque transforma el texto impreso en contenidos que pueden ser buscados y explorados digitalmente a través de palabras clave.

La decisión del juez también defiende que Google impide que sus usuarios copien libros de los que nos poseen los derechos mediante un mecanismo que solo reproduce extractos, haciendo que, al menos, una de cada diez páginas de cada obra no esté digitalizada.

Un litigio que nunca terminaba de resolverse

Aunque Google alcanzó en 2012 un acuerdo con los editores norteamericanos mediante el cual obtenía el consentimiento de éstos para digitalizar todo excepto aquellas obras que las editoriales le negaran expresamente, nunca llegó a pactar con los autores de los libros. Tras firmar un acuerdo con ellos en 2009, después de que se presentaran muchas objeciones particulares al mismo, éstos decidieron revisarlo, y el proceso se ha alargado hasta hoy.

Google siempre se ha defendido alegando que digitalizar extractos de más de veinte millones de libros y ponerlos a disposición de su motor de búsqueda sí constituye un uso lícito de la propiedad intelectual, puesto que la acción beneficia a la sociedad y a los autores y, además, no daña a estos últimos en modo alguno.

En los argumentos para su defensa, Google se ha acogido al uso de la propiedad intelectual, contemplado por la ley norteamericana, que supone crítica, comentario, información, enseñanza y/o investigación a partir del texto reproducido. La compañía alega también que el uso que hace del copyright es transformativo, puesto que la búsqueda online del contenido de los libros transforma estas obras al darles un nuevo propósito. Los autores demandantes, en cambio, no creen que Google aporte ningún nuevo valor o significado a sus creaciones.

Sin embargo, el juez ha decidido dar la razón a Google, señalando que el uso que el gigante de Internet realiza de los libros en su plataforma Google Books mantiene una consideración respetuosa hacia los derechos de autor, sin producir impacto negativo alguno en sus creadores y titulares.

La compañía se ha congratulado de la decisión judicial en un comunicado, recogido por AllThingsD, en el que se ha declarado totalmente “encantada” con el dictamen. “Google Books cumple con las normas de copyright y funciona como el catálogo de una biblioteca digital que da a los usuarios aquellos libros que desean comprar o tomar prestados”.

Fuente: Ticbeat.com